Proteger el suelo es una prioridad estratégica para la agricultura moderna. En un contexto de cambio climático, la sostenibilidad y la eficiencia dependen de comprender que el suelo no es un soporte inerte, sino un organismo vivo que sostiene la productividad mediante una red compleja de minerales, materia orgánica y microorganismos.
La agricultura sostenible en Perú está transformando el sector agropecuario al mejorar la salud del suelo, conservar recursos hídricos y promover la biodiversidad. Este artículo explora los beneficios y estrategias clave de este modelo agrícola, con énfasis en su impacto positivo en las comunidades rurales.